La superestrella colombiana Shakira reescribió la historia de la música latina este sábado 2 de mayo, al protagonizar un despliegue sin precedentes en la emblemática playa de Copacabana, Río de Janeiro, donde logró reunir a la impresionante cifra de 2.5 millones de espectadores.
Este evento gratuito no solo marca un hito personal para la barranquillera como el show más multitudinario de toda su trayectoria, sino que la consagra como la primera artista hispana en alcanzar semejante poder de convocatoria en las arenas brasileñas.
La jornada, que transformó el paisaje carioca en una marea humana, comenzó con una tensa espera de una hora que solo sirvió para elevar la adrenalina de los fanáticos, quienes estallaron en júbilo apenas la artista pisó el escenario.
Uno de los momentos más impactantes de la noche fue el innovador espectáculo de drones que dibujó la silueta de una loba sobre el firmamento atlántico, un gesto que llevó a los asistentes a rebautizar simbólicamente el lugar como «Lobacabana».
Con un montaje tecnológico de primer nivel que abarcó 1.500 metros cuadrados de pantallas y un sistema de sonido de alta fidelidad, Shakira repasó sus grandes éxitos e integró a talentos locales en una puesta en escena que, según agencias internacionales como AP y DW, superó en impacto a los conciertos de otras leyendas globales que han pasado por Brasil.
Más allá del fenómeno cultural, el evento se tradujo en un éxito financiero rotundo para la ciudad; de acuerdo con datos suministrados por el alcalde Eduardo Paes y difundidos por la BBC, el gobierno local impulsó esta iniciativa para dinamizar la economía, estimando una inyección económica de 800 millones de reales para el sector turístico y comercial.
De esta manera, la «loba» no solo demostró que su vigencia sigue intacta, sino que reafirmó su capacidad de transformar un espacio público en el epicentro del entretenimiento mundial, dejando una huella imborrable en la historia de los espectáculos en vivo.
Con información de Nota de Prensa
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