24 de junio de 2026

Si San Juan lo tiene, San Juan lo da: Aragua y las costas venezolanas vibran con el sonar de los tambores en su día

​Este miércoles 24 de junio, los estados Aragua, Carabobo, La Guaira y Miranda se rinden ante una de las tradiciones más vivas y multitudinarias de Venezuela: la fiesta de San Juan Bautista, una manifestación con más de 400 años de historia que congrega a miles de fieles.

La magia comenzó la noche del 23 de junio, cuando los altares quedaron bellamente adornados para recibir a la imagen religiosa en un emotivo velorio que se extendió hasta el amanecer, encendido por el repique de tambores, cantos de sirena y el tradicional compartir.

Con las primeras luces del alba, el santo recorrió los pueblos en una concurrida procesión llena de banderas, cantos y agradecimientos, con rumbo directo hacia las costas, donde los pescadores locales aguardaban en sus peñeros y lanchas coloridamente decorados.

La travesía marítima culminó en el sector La Boca del municipio Ocumare de la Costa de Oro, en el estado Aragua, escenario del desembarque y encuentro de San Juanes, el evento más importante del país que reúne a los santos de diversos pueblos costeros junto a sus fervientes promeseros, antes de que cada delegación regrese al final de la tarde a sus localidades para continuar los festejos con fuegos artificiales y bailes.

​La jornada principal del 24 de junio inició muy temprano cuando el “Burro de San Juan” el guardián encargado de cargar la imagen sobre sus hombros o cabeza guio la procesión al ritmo del sangueo hacia la iglesia local, en medio de un mar de devotos que agitaban banderas y pañuelos multicolores.

Tras concluir la misa formal, la solemnidad abrió paso nuevamente a la fiesta popular con un estallido de cueros, guaruras y maracas; allí cobró vida el tradicional Golpe de tambor, un baile de cortejo caracterizado por el asedio del hombre y los movimientos sensuales y evasivos de la mujer, una celebración que promete extenderse hasta el día siguiente.

Más allá de la música, los promeseros aseguran que este día guarda un misticismo único, por lo que muchos aprovechan el mediodía para cortarse el cabello con la promesa de que crecerá fuerte, echan un huevo en un vaso de agua para adivinar el porvenir o se colocan una ramita de ruda tras la oreja como amuleto de protección.

Cabe destacar que todo este fervor y riqueza cultural motivaron a la Unesco a declarar el Ciclo Festivo alrededor de la Devoción y Culto a San Juan Bautista como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en diciembre de 2021, consolidando a esta herencia ancestral como un tesoro inquebrantable de la identidad venezolana.

Con información de VTV
Foto Cortesía

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