Venezuela amaneció este viernes con profundo pesar tras conocerse el fallecimiento del empresario y gestor cultural Alexis Montilla, reconocido a nivel nacional e internacional por transformar el turismo en el occidente del país mediante la creación de parques temáticos que rescatan la identidad y la memoria histórica venezolana. Montilla, ampliamente recordado como el fundador de espacios emblemáticos como Los Aleros, La Venezuela de Antier y La Montaña de los Sueños en el estado Mérida, deja un legado que marcó a generaciones de visitantes que encontraron en sus obras una experiencia inmersiva en la tradición, la arquitectura y el folclore del país.
A lo largo de su trayectoria, Montilla impulsó proyectos que trascendieron el concepto de entretenimiento, consolidándose como iniciativas culturales que recreaban la vida de los Andes y distintas etapas de la historia nacional con un nivel de detalle que los convirtió en referencia del turismo vivencial en Venezuela. Su primer gran proyecto, Los Aleros, inaugurado en 1984, dio inicio a una visión que luego se expandió con La Venezuela de Antier en 1991 y posteriormente con La Montaña de los Sueños, conformando un circuito turístico que atrajo a millones de visitantes y dinamizó la economía regional merideña.
Su obra fue concebida como un rescate de la identidad venezolana a través de espacios donde el pasado cobra vida, permitiendo a los visitantes recorrer pueblos, costumbres y escenas que evocan distintas épocas del país, convirtiéndose con el paso del tiempo en un patrimonio afectivo para quienes vivieron la experiencia de sus parques.
La noticia de su partida física generó múltiples mensajes de reconocimiento y solidaridad por parte de familiares, trabajadores y colaboradores, quienes destacaron su visión y entrega como pilares fundamentales de un proyecto que trascendió lo empresarial para instalarse en el imaginario cultural del país. En un comunicado difundido este viernes, su entorno más cercano expresó que “su visión y amor vivirán por siempre en cada rincón y en el corazón de quienes tuvieron el honor de conocerlo”, resaltando el impacto humano y profesional que dejó en cada una de sus obras.
Con su fallecimiento, Venezuela despide a una figura que dedicó su vida a preservar la memoria colectiva a través del turismo cultural, dejando como legado una forma distinta de contar la historia nacional desde la experiencia, la tradición y la recreación del pasado en los Andes venezolanos.
Con información de Nota de Prensa
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